Erase una vez un día como hoy, en un lugar no tan lejano... Empieza desde muy temprano después de una deliciosa cena, un poco de baile además de unos cuantos tragos y sólo unas cuantas horas de sueño que arranca este 16 de abril.
Se supone o quería yo creer que todo estaría un poco más "relajado" al empezar las dichosas vacaciones de semana santa. NADA MÁS ALEJADO DE LA REALIDAD! Tráfico por aqui, tráfico por allá y no pueden faltar los accidentes matutinos para incrementar el estres antes de iniciar otra jornada laboral donde me esperaban infinidad de llamadas por contestar. No puedo quejarme del todo, el trabajo estuvo divertido y por lo menos se me fue volando la mañana.
Salgo del trabajo, dispuesto a disfrutar una maravillosa tarde me encamino a la casa de "mi acá", y ¿qué es lo que me espera al salir? MÁS TRÁFICO!, ¿cómo no lo vi venir? Locura tras locura, como pude llegué en una pieza, o deberé decir en una "masa de nervios"?
Que maravillosa tarde, aunque se fue demasiado rápido para mi gusto, siempre es así. Teniamos la idea de salir, pero ese maldito sueño después de comer, ¡¿cómo vencerlo?! simplemente no hay forma y a dormir se ha dicho, tenía algunas horas pendientes por recuperar.
Finalmente se termina el día, es hora de regresar a casa más por obligación que por gusto y nuevamente con la maravillosa sorpresa, después de una tarde de lluvia, el Circuito Bicentenario casi inundado, dos de los tres carriles llenos de agua y eso da como resultado que 1 o 2 kilometros se recorran en un lapso de 20 minutos, ¡DEMONIOS!, ¿qué sucede en esta ciudad? Pero por fin llegamos a casa a terminar de perder el tiempo un par de horas antes de irse a la cama.
Mañana empieza otro día, pero termina otra semana menos que tenemos que descontarle a este 2011. Queda aún mucho por ver, y por hacer, así que es hora de descansar. Heme aqui, forzándome a escribir un poco porque siento que realmente lo necesito, esperemos que vaya saliendo algo interesante de toda esta sarta de palabras sin sentido.
Buenas noches, ¡buena suerte!
FJAN
Se supone o quería yo creer que todo estaría un poco más "relajado" al empezar las dichosas vacaciones de semana santa. NADA MÁS ALEJADO DE LA REALIDAD! Tráfico por aqui, tráfico por allá y no pueden faltar los accidentes matutinos para incrementar el estres antes de iniciar otra jornada laboral donde me esperaban infinidad de llamadas por contestar. No puedo quejarme del todo, el trabajo estuvo divertido y por lo menos se me fue volando la mañana.
Salgo del trabajo, dispuesto a disfrutar una maravillosa tarde me encamino a la casa de "mi acá", y ¿qué es lo que me espera al salir? MÁS TRÁFICO!, ¿cómo no lo vi venir? Locura tras locura, como pude llegué en una pieza, o deberé decir en una "masa de nervios"?
Que maravillosa tarde, aunque se fue demasiado rápido para mi gusto, siempre es así. Teniamos la idea de salir, pero ese maldito sueño después de comer, ¡¿cómo vencerlo?! simplemente no hay forma y a dormir se ha dicho, tenía algunas horas pendientes por recuperar.
Finalmente se termina el día, es hora de regresar a casa más por obligación que por gusto y nuevamente con la maravillosa sorpresa, después de una tarde de lluvia, el Circuito Bicentenario casi inundado, dos de los tres carriles llenos de agua y eso da como resultado que 1 o 2 kilometros se recorran en un lapso de 20 minutos, ¡DEMONIOS!, ¿qué sucede en esta ciudad? Pero por fin llegamos a casa a terminar de perder el tiempo un par de horas antes de irse a la cama.
Mañana empieza otro día, pero termina otra semana menos que tenemos que descontarle a este 2011. Queda aún mucho por ver, y por hacer, así que es hora de descansar. Heme aqui, forzándome a escribir un poco porque siento que realmente lo necesito, esperemos que vaya saliendo algo interesante de toda esta sarta de palabras sin sentido.
Buenas noches, ¡buena suerte!
FJAN
Comentarios