Aquí estoy, mas o menos a 35 mil pies de altura, lo más alto y lejos de casa que he estado en mi vida. Volteo a ver mi ventanilla y lo único que logro divisar es una enorme masa blanca que se funde con el hermoso y profundo azul del cielo, mi horizonte no es mas que un mar bicolor. Si no fuera por la fuerza de gravedad que nos mantiene en una misma dirección, no podría decir cual es arriba y cual abajo.
Mi corazón se llena de emoción, y las palabras pocas veces alcanzan a describir los sentimientos que emanan de él. Me reconozco como una persona hermética a veces, ya que a veces resulta muy difícil llegar a mi fondo, veo que a veces las personas se desesperan porque intentan entrar, y por alguna razón yo no puedo dar tregua.
Aún así, en las palabras escritas encuentro mi válvula de escape, es a través de ellas en las que permito a otros entrar a conocerme. Quizás sea un método más seguro de poder entablar una charla, desde luego, la reacción es mucho más a posteriori de lo que debiera ser la interacción.
Son las 12:30 del día 10 de noviembre. Estoy a aproximadamente hora y media de llegar a mi destino, la ciudad de Vancouver. Las pláticas y las fotografías es lo único que guardo en mi registro personal; sin embargo, llegó la hora de abrir un nuevo archivo en ese registro, un archivo empírico, a todo color, olor y sabor.
Casi 6 horas me separarán de mi país. Quiero mucho a mi México, pero creo que es en este tipo de circunstancias, cuando estas fuera de él, que el verdadero “Amor por México” florece con su mayor esplendor, cual delicada flor le diera la bienvenida a la primavera, después de un frío invierno.
Invierno!!! Es cierto!!, hará frío en Vancouver, por suerte para mí, parece que no estaremos a bajo cero, pero muy cerca de los cero grados. Realmente a estas alturas es lo que menos me preocupa, he sobrevivido a los 45 casi 50 grados de Mina; ahora mi “adversario” será el frío, que tanto amaba hace algunos años, cuando aún vivía en “La ciudad de la esperanza”.
Si hago un recuento de todos los lugares que he conocido, las personas, sabores y sensaciones, creo que tendría frente a mi una montaña de papeles; sin embargo eso no es nada, comparado con lo que aún me falta por conocer.
En este momento estoy viviendo uno de mis mayores sueños: VIAJAR. Y este sueño se me esta haciendo realidad gracias a mi familia, y lo mejor es que lo comparto con mi hermano mayor. Gracias a ti Beto, por tu invitación estoy aquí; gracias a ti papá, que me facilitaste los medios para venir; gracias a ustedes mamá y Luis, por su apoyo y sus buenos deseos; pero sobre todo gracias a mí mismo por darme permiso de disfrutar esto, y vencer los miedos y dudas que me invadieron desde el momento en que tuve que decir SI o NO.
Espero algún día tener la dicha de disfrutar un viaje de esta magnitud con todos mis seres queridos, familia y amigos. La vida nos tiene reservados tantos y tantos regalos, lo más increíble de todo es que ya están ahí, es sólo cuestión de decir “si” y aceptarlos.
El día de hoy me siento preparado para esto, lo he soñado por tanto tiempo, el salir y conocer otros lugares, otros idiomas, gente y costumbres. Sin importar lo que pase, esta es y será una de las mejores y más grandes experiencias de mi vida, y la tendré muy presente en mi corazón.
Ahora empezamos el descenso, estamos atravesando las espesas nubes, quien sabe qué me esperara debajo de ellas, pero no me queda mas que esperar lo mejor, en un rato mas estaré en un país extranjero, al que tenía muchísimas ganas de visitar, así que aquí estoy Canadá, listo para empezar a almacenar historias y anécdotas en mi archivo personal, y que guardaré por el resto de mi vida.
Empecé bien este viaje, vengo en primera clase, gracias a los movimientos astutos de mi brother. Dicen que estamos destinados a vivir y experimentar lo mejor en esta vida, yo me siento hecho para esto, muy al principio me pareció demasiado bueno para mí, pero me estoy haciendo a la idea de que yo soy demasiado bueno para esto, y no sólo yo, cualquiera.
Como bien dice Jorge Vergara: “Esta es nuestra realidad, estamos destinados a lo mejor, lo que vivimos a diario (refiriéndose al estrés y a las carencias) no es mas que una pesadilla”.
Echa a volar tus sueños, porque los sueños son parte de nuestra identidad, y el suprimir los sueños es como un lento y doloroso suicidio de nuestro yo interno espiritual. Yo he tenido mucho miedo de hablar acerca de mis verdaderos sueños, porque no corresponden a la realidad que yo mismo hice.
Hoy por hoy estoy despertando, poco a poco, y con algo de resistencia de mi niño interior que tiene miedo a lo que otros dirán de mis anhelos, pero si seguimos callándolo, terminaré por ahogarlo, y ninguno de los dos lo merecemos.
Cada día veo y conozco gente que poco a poco van cumpliendo sus sueños, y me alegra tanto que lo hagan, pero no puedo evitar sentir algo de tristeza por mí. La vida sigue avanzando, y aunque estoy abriendo los ojos, creo que voy un poco lento. No quiero preocuparme de más en ello, de lo contrario el tiempo seguirá pasando.
Estoy en la búsqueda, reafirmo que no sé lo que me depara el futuro, y no quiero preocuparme por saber, porque si lo supiera, me perdería de sorpresas como la que estoy viviendo ahora, y creo que sería el pecado más grande para mi alma.
Quiero pedir la fuerza para seguir adelante, seguir buscando; la fuerza esta en mí. Quiero sentir lo que estoy sintiendo ahorita todos los días, esta emoción por descubrir, sólo tengo que aprender a redescubrirme cada mañana.
“La felicidad no es una meta, es un estilo de vida”
Que verdad tan grande se oculta en esas palabras. No debemos vivir buscando la felicidad, sino vivirla día a día, y eso se logra cuando realmente escuchamos a nuestro corazón y seguimos el camino que estamos destinados a vivir. La sabiduría divina no se equivoca, nos va marcando el camino que hay que seguir, es sólo que a veces estamos tan ciegos para verlo, pero hay que aprender a ver con los ojos del corazón.
En alguna ocasión leí que las preocupaciones nos distraen de nuestro objetivo y nos roban energía. Yo lo he vivido en carne propia, si permito entrar esas preocupaciones, empiezan las dudas y las divagaciones en mi mente, y eso me termina distrayendo y chupando mi energía.
En momentos como esos me ocuparé de recordar este tipo de experiencias, estos viajes, las personas que he conocido, y las lecciones que me han enseñado con el ejemplo. Se disipan las nubes, se acerca el momento. Ahora me ocuparé por vivir y disfrutar esta magnifica experiencia.
Mi corazón se llena de emoción, y las palabras pocas veces alcanzan a describir los sentimientos que emanan de él. Me reconozco como una persona hermética a veces, ya que a veces resulta muy difícil llegar a mi fondo, veo que a veces las personas se desesperan porque intentan entrar, y por alguna razón yo no puedo dar tregua.
Aún así, en las palabras escritas encuentro mi válvula de escape, es a través de ellas en las que permito a otros entrar a conocerme. Quizás sea un método más seguro de poder entablar una charla, desde luego, la reacción es mucho más a posteriori de lo que debiera ser la interacción.
Son las 12:30 del día 10 de noviembre. Estoy a aproximadamente hora y media de llegar a mi destino, la ciudad de Vancouver. Las pláticas y las fotografías es lo único que guardo en mi registro personal; sin embargo, llegó la hora de abrir un nuevo archivo en ese registro, un archivo empírico, a todo color, olor y sabor.
Casi 6 horas me separarán de mi país. Quiero mucho a mi México, pero creo que es en este tipo de circunstancias, cuando estas fuera de él, que el verdadero “Amor por México” florece con su mayor esplendor, cual delicada flor le diera la bienvenida a la primavera, después de un frío invierno.
Invierno!!! Es cierto!!, hará frío en Vancouver, por suerte para mí, parece que no estaremos a bajo cero, pero muy cerca de los cero grados. Realmente a estas alturas es lo que menos me preocupa, he sobrevivido a los 45 casi 50 grados de Mina; ahora mi “adversario” será el frío, que tanto amaba hace algunos años, cuando aún vivía en “La ciudad de la esperanza”.
Si hago un recuento de todos los lugares que he conocido, las personas, sabores y sensaciones, creo que tendría frente a mi una montaña de papeles; sin embargo eso no es nada, comparado con lo que aún me falta por conocer.
En este momento estoy viviendo uno de mis mayores sueños: VIAJAR. Y este sueño se me esta haciendo realidad gracias a mi familia, y lo mejor es que lo comparto con mi hermano mayor. Gracias a ti Beto, por tu invitación estoy aquí; gracias a ti papá, que me facilitaste los medios para venir; gracias a ustedes mamá y Luis, por su apoyo y sus buenos deseos; pero sobre todo gracias a mí mismo por darme permiso de disfrutar esto, y vencer los miedos y dudas que me invadieron desde el momento en que tuve que decir SI o NO.
Espero algún día tener la dicha de disfrutar un viaje de esta magnitud con todos mis seres queridos, familia y amigos. La vida nos tiene reservados tantos y tantos regalos, lo más increíble de todo es que ya están ahí, es sólo cuestión de decir “si” y aceptarlos.
El día de hoy me siento preparado para esto, lo he soñado por tanto tiempo, el salir y conocer otros lugares, otros idiomas, gente y costumbres. Sin importar lo que pase, esta es y será una de las mejores y más grandes experiencias de mi vida, y la tendré muy presente en mi corazón.
Ahora empezamos el descenso, estamos atravesando las espesas nubes, quien sabe qué me esperara debajo de ellas, pero no me queda mas que esperar lo mejor, en un rato mas estaré en un país extranjero, al que tenía muchísimas ganas de visitar, así que aquí estoy Canadá, listo para empezar a almacenar historias y anécdotas en mi archivo personal, y que guardaré por el resto de mi vida.
Empecé bien este viaje, vengo en primera clase, gracias a los movimientos astutos de mi brother. Dicen que estamos destinados a vivir y experimentar lo mejor en esta vida, yo me siento hecho para esto, muy al principio me pareció demasiado bueno para mí, pero me estoy haciendo a la idea de que yo soy demasiado bueno para esto, y no sólo yo, cualquiera.
Como bien dice Jorge Vergara: “Esta es nuestra realidad, estamos destinados a lo mejor, lo que vivimos a diario (refiriéndose al estrés y a las carencias) no es mas que una pesadilla”.
Echa a volar tus sueños, porque los sueños son parte de nuestra identidad, y el suprimir los sueños es como un lento y doloroso suicidio de nuestro yo interno espiritual. Yo he tenido mucho miedo de hablar acerca de mis verdaderos sueños, porque no corresponden a la realidad que yo mismo hice.
Hoy por hoy estoy despertando, poco a poco, y con algo de resistencia de mi niño interior que tiene miedo a lo que otros dirán de mis anhelos, pero si seguimos callándolo, terminaré por ahogarlo, y ninguno de los dos lo merecemos.
Cada día veo y conozco gente que poco a poco van cumpliendo sus sueños, y me alegra tanto que lo hagan, pero no puedo evitar sentir algo de tristeza por mí. La vida sigue avanzando, y aunque estoy abriendo los ojos, creo que voy un poco lento. No quiero preocuparme de más en ello, de lo contrario el tiempo seguirá pasando.
Estoy en la búsqueda, reafirmo que no sé lo que me depara el futuro, y no quiero preocuparme por saber, porque si lo supiera, me perdería de sorpresas como la que estoy viviendo ahora, y creo que sería el pecado más grande para mi alma.
Quiero pedir la fuerza para seguir adelante, seguir buscando; la fuerza esta en mí. Quiero sentir lo que estoy sintiendo ahorita todos los días, esta emoción por descubrir, sólo tengo que aprender a redescubrirme cada mañana.
“La felicidad no es una meta, es un estilo de vida”
Que verdad tan grande se oculta en esas palabras. No debemos vivir buscando la felicidad, sino vivirla día a día, y eso se logra cuando realmente escuchamos a nuestro corazón y seguimos el camino que estamos destinados a vivir. La sabiduría divina no se equivoca, nos va marcando el camino que hay que seguir, es sólo que a veces estamos tan ciegos para verlo, pero hay que aprender a ver con los ojos del corazón.
En alguna ocasión leí que las preocupaciones nos distraen de nuestro objetivo y nos roban energía. Yo lo he vivido en carne propia, si permito entrar esas preocupaciones, empiezan las dudas y las divagaciones en mi mente, y eso me termina distrayendo y chupando mi energía.
En momentos como esos me ocuparé de recordar este tipo de experiencias, estos viajes, las personas que he conocido, y las lecciones que me han enseñado con el ejemplo. Se disipan las nubes, se acerca el momento. Ahora me ocuparé por vivir y disfrutar esta magnifica experiencia.
Comentarios
je.. me alegro mucho que hayas podido conocer canada. tienes razon, viajar y aprender de otras culturas.. conocer gente de otros paises es una experiencia muy linda.
Estaria chido viajar alguna vez contigo, se ve que eres de esas personas dispuestas a ir a conocer de todo.. a mi me encanta viajar asi que seriamos un buen team ^^
Ah.. tambien podriamos incluir a Dianii que es mi buddy de vaijes xD con ella es con la que hago planes de viaje a todo mundo xDD solo nos falta de dinero xDD
Sólo espero regresar pronto a Canadá, porque la verdad me quedé con ganas de ir a algún club o centro nocturno, para demostrar lo que es la sangre latina, y cómo se debe mover el bote ;)
Para la siguiente jejejeje.
Saludos!